COLOMBIA

 

REPORTAJES

ACTUALIDAD

USUARIOS

CONTACTO

HOME

 

 

 

 

La marcha del 6 de marzo y el IV Encuentro Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado en Bogotá

Bogotá DC / Cundinamarca / 6 Marzo 2008


La marcha del 6 de marzo a su paso por la carrera séptima.

DECLARACIÓN POLITICA DEL MOVIMIENTO NACIONAL DE VICTIMAS DE CRIMENES DE ESTADO (MOVICE) EN EL MARCO DE SU CUARTO ENCUENTRO

1. El IV Encuentro del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado se reúne luego de la gran marcha de las víctimas y de la población que se ha solidarizado en el país y en el mundo con nuestra causa (se han realizado por lo menos 100 actos a nivel mundial, en el país aproximadamente en 20 departamentos se realizaron marchas, concentraciones y actos en los cuales participaron miles de personas entre víctimas, sus organizaciones y solidarios). Esta gran movilización se hizo en un ambiente de hostigamiento, estigmatización y amenazas por parte del gobierno y los paramilitares. Podemos afirmar que el reconocimiento a nuestro movimiento es una realidad, y que se consolida nuestra propuesta en materia de verdad histórica, justicia, reparación integral y garantías de no repetición.

El tradicional lema "sin olvido" y una crítica al presidente.
 

2. El IV encuentro reafirma que el Movimiento en su propuesta de lucha contra la impunidad seguirá impulsando sus ocho estrategias para la sociedad colombiana. Consideramos que las estrategias aprobadas en nuestro anterior encuentro, son un acierto, la población cada día más acoge nuestras exigencias como válidas; cuando se corean o agitan nuestras consignas de no al perdón y olvido, los clamores por rescatar la memoria y la dignidad de las víctimas, nuestras exigencias de justicia para que los crímenes no sigan en la impunidad, la exigencia por la devolución de todos los bienes que nos han robado, el retorno o la reubicación con garantías, el acompañamiento internacional en la Comisión Ética por la verdad; las audiencias públicas por la verdad; la localización de fosas comunes y el proceso de identificación de las víctimas ha sido precario pero ha demostrado que si es posible recuperar a nuestros seres queridos, poder enterrarlos y hacer el duelo que corresponde de acuerdo a nuestras creencias; se ha avanzado en la necesidad de documentar el genocidio que a lo largo de las últimas décadas han padecido comunidades indígenas, sectores sociales y partidos políticos de oposición. Nuestro llamado es a que persistamos en la profundización de las ocho estrategias, que cada víctima, cada organización y en fin cada colombiano las asuman, defiendan y hagan realidad.

3. El Movimiento se ha venido fortaleciendo, son muchos los capítulos regionales que se han conformado pese la difíciles situaciones de contexto en que están las víctimas y sus organizaciones; hay que continuar impulsando la conformación de nuevos capítulos regionales. Igualmente es fundamental contar con acompañamientos que ayuden a este fortalecer los capítulos, estrategias psicosociales para manejo de los daños causados por los crímenes, etc. Pero también es necesario seguir ampliando al Movimiento, llegando a otros sectores importantes como las personas torturadas, las y los detenidos ilegales, exiliados y refugiados en el exterior, la población a afectada por las fumigaciones y los bombardeos.


Mujeres policías observan una instalación sobre las víctimas en la Plaza de Bolivar.

4. Reafirmamos que luego del proceso de diálogo y negociación del Gobierno Nacional con el paramilitarismo, este sigue vigente y fortaleciéndose, siguen los grupos criminales que no se desmovilizaron o se volvieron a reintegrar, siguen actuando en las mismas zonas y además todas las zonas están totalmente militarizadas por ejército y policía. La realidad de la desmovilización es que solo 55 de estos criminales están presos, es decir, asistimos a la operación más grande de impunidad de los últimos tiempos. Mecanismos alternos a la ley 975 han permitido llevar a juicio a políticos vinculados con el paramilitarismo. Reconocemos el papel adelantado por la Sala Penal de la Corte y el Fiscal en adelantar algunos procesos y llamarlos a juicio.

5. Hemos apreciado en las regiones la total desprotección de las víctimas, sus familias y organizaciones; por ello creemos que hay necesidad de buscar acompañamientos internacionales y exigir cada vez más las garantías que tenemos reconocidos por tratados y convenios de derechos humanos, para que el Estado nos garantice nuestros derechos a la organización, la movilización y sobre todo para continuar defendiendo nuestros derechos sea en este marco de legalización de paramilitarismo o en futuros espacios de negociación con los movimientos guerrilleros.


Iván Cepeda, uno de los líderes del MOVICE, durante su intervención al finalizar la marcha.

6. Nos reafirmamos en la existencia de un conflicto social, político y armado en Colombia, que hemos padecido por cerca de 40 años, y el cual debe ser solucionado en sus causas estructurales. Hemos visto en todo este tiempo de intervención militar de Estados Unidos y otros países industrializados, un privilegio en la ayuda militar para el Plan Colombia I y II, o de lucha contra el terrorismo o contra las drogas, etc. Esta ayuda no ha contribuido ha solucionar el problema, por el contrario hay más guerra, más polarización, más muertes y afectaciones a la población. Nos preguntamos ¿quién se beneficia de toda esta tragedia? La respuesta no puede ser otra que los de siempre; grandes industriales de la guerra, los militares y los gremios económicos nacionales e internacionales. Por ello seguiremos planteando la necesidad de solución política negociada al conflicto, la implementación de acuerdos humanitarios, el intercambio de prisioneros, etc.

7. Defendemos la soberanía nacional, la autodeterminación de los pueblos de Colombia y América Latina y la lucha por la paz del continente y exigimos el cese de las bases militares y la presencia de bases extranjeras.

Artistas y religiosas se juntaron en los actos por las víctimas.

8. El Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado reafirma su decisión de no participar en el llamado Plan Nacional de Acción en Derechos Humanos concertado con el Estado y proponemos que sea la sociedad civil quien construya un plan alternativo.

9. Reconocemos en estos esfuerzos el trabajo adelantado por la senadora Piedad Córdoba y la mediación del presidente Chávez; que llevaron a resultados concretos en la liberación de 7 personas privadas de la libertad; de la misma forma reconocemos el papel de los países de la cumbre del grupo de Rio de Janeiro y de los países amigos para la paz en Colombia y el continente: Francia, España, Suiza, Cuba, etc. Preocupa que la búsqueda de alternativas humanitarias para la liberación de las personas retenidas este en manos de otros gobiernos y no asuma este gran clamor nacional el gobierno colombiano. A todos ellos y al conjunto de la comunidad internacional de Estados y a las organizaciones como la ONU y la OEA, los llamamos a que cumplan su real papel de preservar la paz en el mundo y a plantear iniciativas en este sentido, con el fin de solucionar con su concurso el conflicto que padecemos por largos 40 años. A todos ellos les reafirmamos que nuestros derechos a la Verdad Histórica, la aplicación de Justicia, la Reparación Integral por todo el daño causado y las garantías de no repetición no son negociables, y por ello exigimos nuestro derecho a participar en la solución del conflicto con nuestros delegados, propuestas y a decidir en plenaria cualquier acuerdo al que se llegue. Nuestro futuro y el de nuestros seres queridos no lo queremos dejar en manos de los causantes y beneficiarios de los crímenes.


Diversos grupos de trabajo se realizaon durante la IV asamblea de vícitmas de crímenes de Estado.


Galería de la memoría.
 

Mirta Miravalle y Fabiola Lalinde, madres de víctimas de Estado de Argentina y Colombia.

Frente a esta cruda realidad nuestro movimiento se permite sugerir las siguientes:

PROPUESTAS:

• Desde la Comisión Ética trabajar hacia una verdadera comisión de la Verdad histórica, o el juzgamiento de los Crímenes de Lesa Humanidad, cuando exista garantías democráticas en Colombia. En la cual podamos participar como víctimas, discutir todos los elementos de la misma, tales como presupuesto, personal, infraestructura, sedes, tiempo de duración, periodo de tiempo a investigar y juzgar, delitos cometidos, etc.

• Proponer una verdadera justicia, la cual implica establecer la igualdad real ante la ley, abolición de los fueros políticos, religiosos, militares y cualesquier privilegio o inmunidad; el establecimiento de una verdadera carrera judicial, elección popular de jueces, fiscales y magistrados; presupuesto autónomo, jurados de conciencia populares, cárceles iguales para todos los presos sin distinciones, juicios igual en igualdad de condiciones para todos los casos, una sola dirección en la Rama judicial y su plena autonomía.

• Parar la guerra, decretando una tregua bilateral e iniciar el proceso de diálogo en el país, en donde participe el conjunto de la sociedad colombiana, incluido el tema de las violaciones de los DH y del DIH. Con facilitación y mediación de gobiernos y organizaciones internacionales como la ONU y OEA.


A la asamblea del MOVICE asistieron cerca de 1500 representantes de todo el país.

• La abolición del paramilitarismo, su desmonte real y la exigencia de cesar toda ayuda militar extranjera. No queremos cooperación para la guerra y para que se queden luego con nuestros recursos naturales y se apoderen de nuestro territorio.

• Solicitamos el acompañamiento de todas las organizaciones internacionales para que se garantice en este proceso la vida de las víctimas y sus organizaciones, y para que los pocos juicios que se han iniciado contra los paramilitares y los políticos vinculados con estas estructuras criminales terminen en el menor tiempo posible.

• Llamamos a todas las víctimas a fortalecer sus organizaciones y a que trabajemos coordinadamente en una sola mesa frente al Estado y la llamada comunidad internacional de Estados y organizaciones para que nuestros derechos sean respetados y garantizados y para que se nos reconozca como interlocutores en el tema de los DH.

• Proponemos la necesidad realizar una Conferencia nacional sobre tierras y territorios y también un Encuentro nacional sobre democracia y genocidio; precedidos ambos eventos por talleres regionales Bogotá,

8 de marzo de 2008

(Antes y después de la marcha se produjeron amezanas y asesinatos contra algunos de sus organizadores. Reproducimos a continuación dicha denuncia)

---------------------------------------
COMUNICADO

SE RESPONSABILIZA A JOSE OBDULIO GAVIRIA, ASESOR PRESIDENCIAL

AUMENTAN LAS AMENAZAS, HOSTIGAMIENTOS Y ASESINATOS A ORGANIZACIONES SOCIALES, DEFENSORAS DE DERECHOS HUMANOS, SINDICALISTAS, ENTRE OTRAS, LUEGO DE LA MOVILIZACION DEL 6 DE MARZO

Organizaciones Sociales - Marzo 14 de 2008

En el marco de la política de “Seguridad democrática” del actual gobierno se ha recrudecido el clima de militarización y se han agravado los ataques contra la población civil y las organizaciones sociales y de derechos humanos. Contrario a lo presentado en informes gubernamentales, esta política no ha conducido a que la situación de derechos humanos mejore y, por el contrario, han aumentado las ejecuciones extrajudiciales cometidas directamente por la fuerza pública, las detenciones arbitrarias, los montajes judiciales, y se ha modificado el panorama de la violencia sociopolítica debido al cambio en las formas de actuar de los agresores.

Es falso que el paramilitarismo se haya desmovilizado. Los informes de diversas instancias como la OEA dan cuenta de que en todo el país continúan actuando “bandas armadas”, que bajo diversos nombres (Águilas Negras, Organización Nueva Generación, etc.) siguen atacando a las organizaciones sociales. Esto prueba el proceso adelantado entre el gobierno y los grupos paramilitares no ha conducido a desmantelar el paramilitarismo.

Las agresiones contra las organizaciones y sus líderes se agudizan precisamente en los momentos en que la denuncia y la lucha social son más visibles, y cuando la situación y los derechos de las víctimas se están abriendo lugar en el debate nacional e internacional. Desde el momento en que se hizo pública la propuesta de la jornada (el 5 de febrero), la estigmatización y los señalamientos, provenientes fundamentalmente del alto Gobierno y de otros sectores de extrema derecha, han generado un clima de polarización cuyas consecuencias no se han hecho esperar.

En el marco de la convocatoria de la jornada de “Homenaje a las víctimas, los desplazados, los asesinados, los desaparecidos. Memoria y dignidad” del 6 de marzo, que además instalaba el IV Encuentro del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, se realizaron más de 24 movilizaciones en el país y 70 en el ámbito internacional. Sin duda la respuesta de la ciudadanía frente a la jornada superó las expectativas de las organizaciones convocantes.

A continuación hacemos un recuento de los graves hechos que se han presentado en las últimas semanas contra personas y organizaciones que dirigieron o acompañaron la convocatoria y cuyo trabajo se enmarca en la defensa de los derechos humanos en Colombia.

 HECHOS

Desde el 10 de febrero y por varios medios de comunicación el asesor presidencial José Obdulio Gaviria señaló la marcha del 6 de marzo de ser convocada por las FARC.

  • En declaraciones similares el asesor presidencial atacó directamente al defensor de derechos humanos y miembro del Comité de Impulso del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (MOVICE), Iván Cepeda.
  • El 11 de febrero de 2008 en el editorial de la página Web de “Colombia Libre”, sitio oficial del grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), se publicó se señaló que la movilización del 6 de marzo era una marcha “entre la revancha y el oportunismo”, organizada por simpatizantes de las FARC.   
  • El 12 de febrero se difundieron por correo electrónico panfletos amenazantes contra los organizadores de la marcha. Las amenazas estabas firmadas por el grupo paramilitar “ONG Nueva Generación Nariño”.
  • El día 17 de febrero Mauricio Cubides, integrante de Fensuagro (organización integrante del MOVICE), fue amenazado de muerte, sufriendo un intento de rapto. Como consecuencia de las amenazas recibidas, debió desplazarse de la región.
  • Durante la preparación del Homenaje Iván Cepeda recibió en su correo electrónico varias amenazas en las que se le acusaba de ser “aliado de la guerrilla de las FARC”.
  • El 29 de febrero dispararon contra el apartamento de Luz Adriana González, secretaria general del Comité Permanente por la Defensa de Derechos Humanos -CPDH- de Risaralda. Esta organización hace parte del MOVICE y Luz Adriana era promotora del Homenaje. Esta misma semana se difundieron cartas amenazantes contra Guillermo Castaño, presidente del CPDH, dirigente de la Federación Nacional Agropecuaria y de la Corporación Campesina del Desarrollo Sustentable.
  • El 4 de marzo fue desaparecido y posteriormente encontrado asesinado en su apartamento, Leonidas Gómez, trabajador del Banco Citibank, integrante del Comité nacional de empresa de la Unión Nacional de Empleados Bancarios (UNEB), del Equipo nacional de educación de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y miembro de la dirección distrital del partido político Polo Democrático Alternativo.
  • El 6 de marzo, día del Homenaje, Antonio Pedrozo, integrante de la organización Tejiendo Esperanza y Coordinador de la Marcha Nacional de Desplazados, recibió amenazas de muerte, mediante un sobre anónimo que contenía un sufragio con la leyenda “líder de la FARC muerte ya” que en su cubierta decía “acción social para Libardo Pedrozo”.
  • Durante el Homenaje a las víctimas se presentaron graves incidentes en varias ciudades. En Cúcuta hubo hostigamientos y personas de civil, ajenas a la marcha, tomaron fotos e hicieron videos. En Bogotá fue identificado un joven que seguía y hostigaba a Iván Cepeda durante el recorrido por la carrera séptima.
  • El 7 de marzo, el Presidente de la UNEB, Seccional Bucaramanga, Rafael Boada, fue víctima de un atentado del que afortunadamente salió ileso. Rafael había recibido varias amenazas de muerte.
  •  En horas de la noche del 7 de marzo, fue asesinado Gildardo Antonio Gómez Alzate, educador y delegado de la Asociación de Institutores de Antioquia (ADIDA) y miembro del Centro de Estudios e Investigaciones Docentes (CEID).
  • Ese mismo día fueron hurtados los computadores de las oficinas de ASPODEGUA, FENACOA y de la CND, con archivos que contienen información importante para su trabajo.
  • El domingo 9 de marzo, fue asesinado Carlos Burbano, integrante de la Subdirectiva de ANTHOC, promotor y organizador de la jornada de movilización del 6 de marzo.

El 11 de marzo llegó por correo electrónico, a varias organizaciones sociales y de derechos humanos, una amenaza de muerte firmada por el grupo paramilitar “Águilas Negras”, en la que se incluye una lista de personas y organizaciones como Minga, Fundip, Asopron, Andas, Asdego, Asomujer, Fenacoa, Codhes, CUT, ONIC, Comisión Colombiana de Juristas, Ruta Pacífica de las Mujeres, la Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz, Asomujer y Trabajo; Reiniciar, organización que ha presentado una demanda internacional contra el Estado colombiano por el genocidio contra la Unión Patriótica y que ha recibido amenazas y ataques reiterados; Luz Helena Ramírez, integrante del Comité de Impulso del MOVICE;  y otros organizadores y participantes en la marcha.

Estos hechos solo evidencian que el paramilitarismo en Colombia continúa vigente, y que el proceso de desmovilización adelantado por el gobierno nacional solamente ha dado lugar a una reestructuración de sus estructuras; su presencia, en lugar de desaparecer, es cada vez más evidente en todo el país, particularmente en los lugares donde hay una fuerte organización social. Estas amenazas demuestran la falta de una verdadera voluntad de buscar la paz.

Es especialmente preocupante que desde el alto Gobierno se haya adelantado una campaña de señalamiento contra las organizaciones y los líderes de la convocatoria a la Jornada del 6 de marzo, ataque que se suman a la ya larga lista de ocasiones en las que se ha pretendido deslegitimar la defensa de los derechos humanos en Colombia.

Es claro que el Gobierno nacional, en cabeza del Presidente Álvaro Uribe Vélez, que promovió con todos los medios a su alcance la movilización del 4 de febrero, no hizo lo correspondiente con la Jornada del 6 de marzo y, por el contrario, intentó poner un manto de duda sobre las víctimas de crímenes de Estado y del paramilitarismo en Colombia, de exigir sus derechos.

Responsabilizamos por los hechos ocurridos, así como por la seguridad de las organizaciones amenazadas, en primer lugar, al asesor presidencial José Obdulio Gaviria, por sus señalamientos temerarios e irresponsables. Exigimos que el alto Gobierno rectifique las informaciones difundidas sobre la jornada del 6 de marzo y sus convocantes, y se reconozca el derecho de la sociedad a la manifestación pública y pacífica y a ejercer la oposición política.

Convocamos la solidaridad nacional e internacional para que se investiguen los orígenes de las amenazas y se determinen los responsables de los asesinatos y atentados que han sufrido los líderes sociales.

De igual manera, exigimos al Gobierno colombiano resultados inmediatos en el desmonte real del paramilitarismo, así como la depuración por parte del Estado de las listas elaboradas por organismos de inteligencia militar, las cuales han contribuido a la estigmatización y la eliminación sistemática de quienes integran el movimiento social y de derechos humanos.

Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado, Reiniciar, Minga, Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz, Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, Comité Permanente de Defensa de los Derechos Humanos, ANDAS, ONIC, Cut Subdirectiva Bogotá Cundinamarca, Departamento de Derechos Humanos CUT, Unión Nacional de Empleados Bancarios UNEB, ADMUCIC, Ruta Pacifica de Mujeres, Hijos e Hijas Por la memoria y Contra la impunidad, Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo – CAJAR-, Comisión Colombiana de Juristas –CCJ- otras.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


SURIMAGES 2008

Si desea publicar alguna de estas fotografías pongase en contacto con la agencia